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En nuestro ámbito de trabajo, los valores del manifiesto ágil son la base sobre la que tomar decisiones y dar mayor valor a ciertas cuestiones por encima de las otras. Veamos cuales son.

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Los 4 valores del manifiesto ágil

Los valores del Manifiesto Ágil no definen prácticas o metodologías, por el contrario, nos proponen un cambio de mentalidad, una nueva cultura organizativa basada en cuatro pilares. Cada uno de ellos se compone de dos partes. La primera es siempre más importante que la segunda. Esto no significa que la última no sea valiosa, solo que será una prioridad secundaria.

“Estamos descubriendo formas mejores de desarrollar software tanto por nuestra propia experiencia como ayudando a terceros. A través de este trabajo hemos aprendido que…” 

Valoramos más a los individuos y su interacción que a los procesos y las herramientas

Este es el valor fundamental del manifiesto. Las guías de operación deben ser una ayuda y un soporte para guiar el trabajo. Necesitan adaptarse a la organización, a los equipos y a las personas; y no al revés. Las herramientas permiten trabajar con mayor eficiencia, pero hay tareas que requieren talento y actitud. La orientación al proceso afirma que la calidad es consecuencia del conocimiento contenido en los procedimientos, más que en los trabajadores que los ejecutan. Esto nos conduce a afirmar que es posible obtener resultados extraordinarios con personas mediocres, algo imposible cuando hablamos de creatividad e innovación. 

Valoramos más el software que funciona que la documentación exhaustiva

El manifiesto no dice que la documentación no sea valiosa, excepto cuando es innecesaria. Los documentos permiten la transferencia del conocimiento, persisten información histórica, e implementan condicionamientos legales que son de cumplimiento obligatorio. Sin embargo, su importancia es menor que el producto. Debe reducirse al mínimo indispensable, ya que requiere trabajo sin aportar un valor directo al usuario. Es poco probable que en un primer momento seamos capaces de redactar un análisis de requerimientos que describa en detalle el funcionamiento de un aplicativo complejo.

Valoramos más la colaboración con el cliente que la negociación contractual

Los marcos ágiles son apropiados para desarrollar productos cuyo detalle es difícil de prever al comienzo del proyecto. Si precisamos los detalles al inicio, el resultado final sería menos valioso que si durante el proceso lo mejoraremos con feedback de manera regular. Asimismo, son apropiados cuando los requisitos son inestables por la velocidad de cambio del entorno tecnológico, normativo o de mercado. El objetivo de un proyecto ágil no es controlar la ejecución conforme a procesos y cumplimiento de planes, sino proporcionar el mayor valor posible de producto al usuario final.

Valoramos más la respuesta al cambio que el seguimiento de un plan

Para desarrollar productos con requisitos inestables, sujetos al cambio y la evolución rápida, resulta mucho más valiosa la capacidad de respuesta que la de seguimiento y aseguramiento de planes. Los principales valores de la gestión ágil son la anticipación y la adaptación, diferentes a los de la visión tradicional de proyectos: planificación organizar, dirigir y controlar, y evitar desviaciones del plan inicial.

Los 12 principios

Ahora que conocemos los valores, nos hacen falta herramientas para ponerlos en práctica. Por ello, surgen estos principios guía con los cuales trabajar. 

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Ceremonias Scrum: Sprint Planning

Ceremonias Scrum: Daily Meeting

Ceremonias Scrum: Sprint Review

Ceremonias Scrum: Sprint Retrospective

Nuestra principal prioridad es satisfacer al cliente a través de la entrega temprana y continua de software de valor. Ejemplos: mínimo producto viable, product roadmap, plan de releases.

Son bienvenidos los requisitos cambiantes, incluso si llegan tarde al desarrollo. Los procesos ágiles se aprovechan al cambio como ventaja competitiva para el cliente. Ejemplos: sprint review, product backlog dinámico.

Entregamos con frecuencia software que funciona, en periodos de dos semanas hasta dos meses, con preferencia a los períodos más breves. Ejemplo: sprints de duración fija.

Las personas del negocio y los desarrolladores trabajan juntos de forma cotidiana a través del proyecto. Ejemplo: reunión de refinamiento.

Desarrollamos proyectos en torno a individuos motivados, dándoles la oportunidad, el respaldo y la confianza que necesitan para realizar la tarea. Ejemplo: equipos autogestionados, sin jefes.

La forma más eficiente y efectiva de comunicar información dentro de un equipo es mediante la conversación cara a cara. Ejemplos: colocalización del development team, daily meeting.

El software que funciona es la principal medida del progreso. Ejemplo: incremento de producto, velocidad del equipo.

Los procesos ágiles promueven el desarrollo sostenido. Los patrocinadores y desarrolladores mantienen un ritmo constante de forma indefinida. Esto significa que no debemos sobreexigir a los miembros del equipo, ya que de lo contrario, es probable que en poco tiempo no estén a plena capacidad y el rendimiento se degrade.

La atención continua a la excelencia técnica, enaltece la agilidad. Ejemplo: comunidades de práctica.

La simplicidad, o el arte de maximizar la cantidad de trabajo no realizado, es esencial. Significa que no debemos realizar tareas que no aporten valor al usuario.

Las mejores arquitecturas, requisitos y diseños emergen de equipos autoorganizados. Esto implica que la participación y colaboración de todos los miembros genera sinergia.

En intervalos regulares, el equipo reflexiona sobre la forma de ser más efectivo y ajusta su conducta en consecuencia. Ejemplo: sprint retrospective.

Más allá del manifiesto ágil, los valores de Scrum

Los valores de Scrum se incluyeron en la Guía oficial de manera implícita entre el 2013 y 2016, y se adhieren a los enunciados del manifiesto ágil. Son fundamentales para el éxito del marco de trabajo. Cuando el equipo vive estos valores, emergen los pilares del empirismo (transparencia, inspección y adaptación). 

Los 5 valores son:

Compromiso: todos los miembros se comprometen personalmente para conseguir los objetivos del equipo.

Valor: el equipo es valiente a la hora de hacer lo correcto y resolver los problemas.

Foco: el Scrum team está focalizado en el trabajo del Sprint y en alcanzar los objetivos.

Apertura: el equipo Scrum y los grupos interesados son abiertos en cuanto al trabajo y los retos que se presenten.

Respeto: todos los miembros respetan que cada uno de ellos es una persona capaz e independiente.

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Jorge Hernández

Agile Coach con experiencia en implantación y adopción de marcos de trabajo ágiles Transmito a las organizaciones las habilidades y herramientas necesarias para adoptar nuevas formas de trabajo basadas en la mejora continua y el aprendizaje. Ingeniero informático, trainer y Scrum Master

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